La persona que llega a la consulta se
encuentra habitualmente en una situación de crisis o desesperación debido a que
no ha
podido impedir que su
problema crezca y a llegado a un punto en el que piensa que
las cosas no tienen solución, así pues el psicólogo
le enseñara el modo de neutralizar estas actitudes y
emociones nocivas que le están
haciendo perder de vista que las cosas no son en
realidad tan graves o tan irremediables como parecen.
Un orientador : Hay
muchas ocasiones en las que la persona se encuentra en
ciertas circunstancias en las que no necesariamente se
podría considerar un problema, ya que son muy claras
para el paciente, incluso ha considerado algunas
opciones para resolver el mismo; pero es ahí donde se
produce la incertidumbre con respecto a cual seria la
mejor elección. Así que, es ahí donde se hace presente
la perspicacia del psicólogo para orientar a la persona
a través del análisis y reflexión de cada una
de las opciones e incluso a la elaboración de otras
nuevas con ayuda del mismo y de estos 2 elementos.
Un evaluador :Hay
ocasiones en que el paciente (la mayoría de las
veces en este caso, niños o adolescentes) presentan
conductas inapropiadas (agresividad, apatía,
rebeldía, indiferencia, bajo rendimiento escolar,
ansiedad o nerviosismo; por mencionar algunos) por
lo cual el psicólogo adopta este rol de evaluador,
ya que mediante baterías o tests psicológicos
emite un diagnostico especifico y claro del porque
se están presentando algunas de estas conductas. A
este diagnostico se le complementa con sugerencias
prácticas para empezar ordenar las circunstancias,
mientras el paciente empieza sus sesiones terapéuticas
individuales o familiares para la resolución del
problema.
Un mediador o conciliador :
Este rol lo asume el psicólogo principalmente cuando
ante él se presentan problemas de pareja o
en la estructura familiar. En
los problemas de pareja el psicólogo
observa y escucha
cuidadosamente ambas partes involucradas en el problema
y después de este proceso se da a la tarea de poner orden en la estructura,
induciendo a cada una de las partes a:
sentir y reconocer sus errores,asimilar y/o entender nuestras acciones,reflexionar en ellas, controlar nuestras
emociones y por ultimo
modificar nuestra conducta, aceptando las consecuencias
de estas acciones con el fin de establecer acuerdos para
propiciar un bienestar comúne
individual para ambas partes.